viernes, 29 de noviembre de 2013

El tren era la vida para la bella estación de la ex aldea Santillán (Muñecas)

Viernes 29 de Noviembre de 2013.

Alberto Horacio Elsinger
LA GACETA
aelsinger@lagaceta.com.ar

MUÑECAS

Fue una estación de trascendencia. Fundada en 1898 por el Ferrocarril Central Norte. Hoy sólo es escombros. Tenía doble vía: una perdura.

DOS CARAS. Una edificación majestuosa que ya no existe.


El poeta, crítico, editor y diplomático estadounidense, del movimiento romántico, James Russell Lowel (1819-1891), solía afirmar que "los humanos no saben lo que poseen en la Tierra. Será porque la mayoría no ha tenido ocasión de abandonarla y regresar después a ella".

El controvertido autor de "Una fábula para críticos" (A Fable for Critics), un largo poema satírico contra escritores y poetas contemporáneos, diría exactamente lo mismo si hubiera nacido y vivido en Villa Muñecas. La estación de la ex Aldea Santillán, una de las más importantes paradas ferroviarias del troncal C del ex Ferrocarril Belgrano y poseedora de uno de los edificios de dos plantas más atractivos de la provincia, fue depredada y aniquilada. Hoy sólo es un montón de escombros y su predio fue ocupado por un asentamiento, que día a día, usurpa más terrenos lindantes a los rieles.

Terminal intermedia

Muñecas, ubicada en la intersección de Viamonte y avenida Francisco de Aguirre, fue una terminal intermedia de intenso movimiento, cuyo edificio se construyó en 1898. Tenía dos vías principales, para realizar el cruce de las formaciones, que llegaban hasta el Empalme Centenario. "Allí una se dirigía a El Bajo; otra, que pasaba por debajo del Puente de los Suspiros, se metía a la estación Sunchales del ex Mitre y una tercera, que aún se mantiene, hacia el ex Central Córdoba. También salía desde Muñecas un desvío a San José, que pasaba por detrás de la Sociedad Rural y allí se bifurcaba hacia los cuarteles del Ejército y hacia Yerba Buena. Por las llamadas diagonales estaban los terraplenes con las vías, en la ciudad jardín", describió Fernando "Cacho" Sosa, de 73 años. El hermano menor de la entrañable Mercedes Sosa reside, desde 1950, en una casa de lo que antes se conocía como Muñecas Norte -pasando las vías está Muñecas Sur-, frente a la ex playa de maniobra, los galpones para reparaciones, el tanque de agua, la mesa giratoria y la báscula para cargas. Estos últimos ya no existen.

Sin vestigios

"Cacho" Sosa, quien reconoció que su padre Ernesto "Tucho" Sosa fue ferroviario, destacó que "la playa de maniobras para armar las formaciones de cargas -hoy no hay vestigios- incluía aproximadamente de diez a doce vías. Había un gran movimiento de vagones. Por acá también estaba El Brete, que se extendía entre la Azcuénaga y Sargento Cabral, donde se alimentaba el ganado, que llegaba en vagones jaula y luego se cargaba a camiones para el traslado a las bocas de consumo. También se cargaban los animales para continuar el largo viaje hacia el norte del país".

OTROS TIEMPOS. La estación Muñecas en plena actividad. A partir de 1990 comenzó su depredación y ruina.


"La estación Muñecas fue parada obligada de muchos taficeños que viajaban en el tren local", contó Carlos Coronel di Fazio, de 62 años.

Varios servicios

Coronel, es un apasionado de los ferrocarriles. Sin bien es cierto que trabajó en el policlínico ferroviario de Junín y Sarmiento, su afición a la fotografía ferroviaria, lo lleva a las viejas estaciones, ramales y a los talleres en particular, como focos de su afición. Tanto que les dedicó un página web. Se crió en Tafí Viejo. Incluso la educación primaria cursó en la vieja escuela Mitre. "Solía viajar en el local que salía de la ciudad taficeña hasta la capital. La diagonal, por entonces, era un sendero. Mi esposa es de Villa Muñecas. Cuando éramos novios varias veces tuve que volver caminando a Tafí Viejo. Me pasaba el último servicio. Y todo por un beso más. En la estación Muñecas había una manga de alambre tejido con piso de polvo de ladrillo. El tren era la vida, además del obrero, había entre doce y once servicios por día. Una vez, en 1978, cuando salía el último servicio, no quise viajar. Pero ahora no veo la hora que vuelvan" dijo entusiasmado.

INAMOVIBLE. Fernando "Cacho" Sosa, peluquero y residente fiel de Muñecas, al frente de los galpones. LA GACETA / FOTOS DE ANALIA JARAMILLO Y GENTILEZA DE CARLOS CORONEL.


Hace cuatro años -18 de junio de 2009- y después de 32 años volvió a pasar por Muñecas un tren de pasajeros. A la misma vez, carros tirados por caballos se llevaban ladrillos, marcos de puertas y ventanas de los que fue un majestuoso edificio de dos plantas construido a fines del siglo XIX.

Desde el andén

Doble.- La estación de la ex Aldea Santillán tenía andén doble. Uno que comprendía la galería, las boleterías y la sala de espera. Otro, denominado isla, donde hoy está una casa sencilla que pareciera del ferrocarril por su característica galería con cenefas caladas y columnas de hierro. "Esa era la casa del cuidador", dijo Carlos Coronel (foto).

DESCUIDADA. Un carguero diario atraviesa las vías de Muñecas. Pero la usurpación y el abandono no tienen fin.


Advertencia.- En 1995, LA GACETA advertía sobre la preocupación de los vecinos. Sin el tren, la estación estaba siendo ocupada a la noche por malvivientes. En esa época todavía había un jefe y un empleado durante el día. Pero en 1998 a la estación ya la habían ocupado cinco familias. El edificio todavía estaba en pie y había un par de vagones abandonados. Tres lustros más tarde, todo terminó.

VESTIGIO. La casa del otrora cuidador, hoy ocupada, es la única edificación ferroviaria en el lugar, además del riel.


Biblioteca.- Un lugar de relevancia y representativo de la vida social de Muñecas es la biblioteca popular Miguel Lillo. Un grupo de vecinos la fundó en febrero de 1929 y se llamaba Unión Ferroviaria. En 1938 le cambiaron a su actual denominación. En este local también se realizaban bailes populares y reuniones sociales muy concurridas. Incluso hasta llegaron a exhibir filmes clásicos y de estrenos.

DOS CARAS. Una edificación majestuosa que ya no existe.


Recuerdos.- La cooperativa ferroviaria (F. de Aguirre 3223), el almacén de ramos generales, próximo a la estación; la carnicería y chacinería de Justo Fernández y El Candado, el billar de Isabel la Católica y Visconti aún viven en la memoria del barrio.

UNA COPIA FIEL DE LA ESTACION CEJAS En pocos años, la estación Muñecas fue reducida a escombros, ante la pasividad de los responsables de su conservación. Curiosamente, el edificio de Muñecas figura dentro del listado de bienes integrantes del Patrimonio Cultural de la Provincia (Ley 7.535, sancionada en 2005). El inmueble era una copia fiel de la estación de Las Cejas, que afortunadamente aún sigue en pie. La estación se extendía de Emilio Castelar a Francisco de Aguirre, entre Castro Barros y Ejército del Norte.





Angel Bachi · 29 de Noviembre de 2013.
me llena de nostalgia leer esta nota ya que viví en el barrio esteban Echeverría toda mi infancia a pocas cuadras de la estación, la verdad, lamentable y repudiable lo que hacen las autoridades con reliquias como estas,

Jorge Doval Rivera · 29 de Noviembre de 2013.
Y pensar que estos recuerdos, parecería trasladarnos a la época de las colonias cunado en realidad, solo han pasado unos pocos años. Fue a partir en la época en que la pobre mente de un "sapo Riojano", destruyó el ferrocarril, aduciendo que daba pérdidas. No se dio cuenta que con ello, mataba la historia misma de un País y sus poblaciones. Como efecto colateral, posibilitó el advenimiento de ese tipo de "cucarachas" que todo destruyen. Siendo de origen Bonaerense, casado con una Tucumana de primera sepa, Me congratulaba viajar en el "Estrella ddel Norte" disfrutando del aire con olores a campo y hierro que se filtraba por las ventanillas, mientras disfrutaba las chacareras y zambas entonadas por algún Santiagueño compañero de viaje. Y i que hablar de la parada de Herrera, con su música de "catitas, quesillos, cafe.....".Hoy al pasar un mal servicio ferroviario, solo los fantasmas de una época nos reciben.

aladelta_25954 · 29 de Noviembre de 201.
Menen lo hizo!!!

Carlos_Coronel · 29 de Noviembre de 2013.
Estacion Muñecas, que imponente eras cuando funcionabas a full, tenias unos jardines con rosales y camineria de polvo de ladrillos, su sala de espera, de piso calcáreo color rojo reluciente, en el centro del edificio que tenia su entra y salida sin puertas que comunicaba el Anden con la avenida Francisco de Aguirre, donde estaban las casas de Villa Muñecas (Norte, porque la via dividia a Muñecas en Norte y Sur), la cooperativa, un gran jardin de unos 40 o mas metros con palmeras y grandes arboles para sombra, solo sobreviven las 2 centenarias palmeras, había consultorio médico y un edificio de la Policia Federal Ferroviaria (que falta hace ahora que la custodia esta en una empresa privada). Estación Villa Muñecas simpre te tendre presente, por alli pase mi niñez, viendola desde las ventanillas de los trenes locales, mi juventud, mi novia, enfin era una Estacion unica en la zona de 2 plantas, y los mismos ocupas se dedicaron a destrozarlas para vender sus partes por unas monedas,

becor · 29 de Noviembre de 2013.
Juro que se me pianto un lagrimon! A pesar de ser joven, tengo tantos recuerdo en esa estación, pasaba cada fin de semana por ahí, para llegar a casa de mi abuelo, y juro que lo que mas me gustaba era esperar en el fondo de su casa para ver pasar el tren. Una verdadera lastima la desidia de muchos. Excelente la nota

Circe_cefalea · 29 de Noviembre de 2013.
Gracias por esta nota, por las imágenes. Provoca una gran tristeza semejante decadencia, no sólo en el aspecto material, que es visible, sino en el profundo desprecio por parte de nuestros gobernantes hacia algo tan medular como el ferrocarril, que se refleja en cada estación ocupada por la pobreza imparable que nos asola. Qué tristeza.

http://www.lagaceta.com.ar/nota/570171/sociedad/tren-era-vida-para-bella-estacion-ex-aldea-santillan.html

2 comentarios:

  1. primerra foto: es de mi autoria: jorge ruben cerigliano.- jorgeceriglia@yahoo.com.ar

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    1. Le recomiendo que se lo mencione al La Gaceta y al autor de la nota.
      Saludos.

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